¿Sabéis que existen varias formas de enseñar dicho idioma?

  • Método directo.

En este, la enseñanza se realiza íntegramente en el idioma de destino (inglés), no pudiendo el alumnado utilizar su lengua materna. De este modo se evitan las reglas gramaticales y se hace hincapié en la buena pronunciación.

  • Gramática-traducción.

El aprendizaje se realiza, en gran parte, mediante la traducción hacia y desde el idioma de destino (inglés). Por tanto, las reglas gramaticales y las listas de vocabulario deben memorizarse. Con este sistema se pone poco o ningún énfasis en el desarrollo de la capacidad oral.

  • Audio lingüístico.

La teoría detrás de este método es aprender un idioma mediante la adquisición de hábitos. Para este caso, hay mucha práctica de diálogos de todas las situaciones. El nuevo lenguaje se escucha por primera vez y se practica ampliamente antes de ser visto en su forma escrita.

  • El enfoque estructural.

Este método entiende el lenguaje como un compendio de reglas gramaticales que deben aprenderse en un orden establecido. Así, por ejemplo, el verbo «to be» se introduce y practica antes del presente continuo, el cual usa «to be» como auxiliar.

  • Respuesta física total (TPR).

TPR funciona haciendo que el alumnado responda a comandos simples como «Levántate», «Cierra tu libro», «Ve a la ventana y ábrela». El método enfatiza la importancia de la comprensión auditiva.

  • Enseñanza de la lengua comunicativa (CLT).

El enfoque de este método es permitir que el alumnado se comunique de manera efectiva y apropiada en las diversas situaciones en las que probablemente se encuentre. El contenido de los cursos CLT son funciones como invitar, sugerir, quejarse o nociones como la expresión del tiempo, cantidad, y/o ubicación.

  • El camino silencioso.

Se llama así porque el objetivo del profesorado es decir lo menos posible, para que así el alumnado pueda controlar lo que quiere decir. No se hace uso de la lengua materna.

Ana Verdugo. Profesora de inglés. Asesora bilingüe.